Criterios de Calificación

Dentro del aula se emplean rutinas de pensamiento y estructuras de aprendizaje cooperativo, incluyendo programas de innovación. Con ello queremos lograr un aprendizaje eficaz respetando el ritmo y la forma de aprender de cada alumno, fomentando la curiosidad y promoviendo la motivación por aprender.

Se realizarán distintas actividades para evaluar la adquisición de contenidos y el desarrollo de las diferentes destrezas que son necesarias para comprenderlos. Al mismo tiempo se evaluarán las distintas competencias planteadas en la LOMCE más la competencia espiritual y carismática indicada desde nuestra Institución.

En cada unidad de la evaluación se propondrán distintas herramientas de evaluación, dando una ponderación distinta a cada una de ellas dependiendo de la dificultad.

En general, las HERRAMIENTAS que pretendemos utilizar son:

  • Observación directa en el aula
  • Coevaluación
  • Autoevaluación
  • Tareas cooperativas
  • Rúbricas
  • Pruebas escritas

La ponderación será distinta dependiendo de cada unidad, pudiéndose utilizar otra herramienta distinta a las anteriores en caso de necesidad, y se especifica en la programación de cada unidad didáctica. Pero en líneas generales, la ponderación será la siguiente pudiéndose cambiar la ponderación de las tareas cooperativas realizadas si tienen más importancia, previo acuerdo entre los profesores del departamento y quedando constancia en el acta de la reunión de departamento correspondiente:

  • Tareas cooperativas: 30%
  • Coevaluación y autoevaluación: 10%
  • Observación directa en el aula: 20%
  • Pruebas escritas: 40%

La media de las pruebas escritas de cada trimestre deberá ser como mínimo un 4 para poder realizar la media ponderada con los otros apartados. En caso de que la nota sea más baja el alumno deberá repetir solamente la/s prueba/s en donde la nota sea inferior a 4.Para el resto de casos, se redondeará al alza si el decimal es igual o superior a 6.

Se tendrán en cuenta los siguientes criterios a la hora de evaluar:

  • Observación diaria: valoración del trabajo de cada día.
  • Participación en las actividades del aula, puestas en común, tareas colaborativas, etc., que son un momento privilegiado para la evaluación de actitudes. El uso de la correcta expresión oral será objeto permanente de evaluación en toda clase de actividades realizadas por el alumno.
  • Trabajo, interés, orden y solidaridad dentro del grupo.
  • Cuaderno de clase, en el que el alumno anota los datos de las explicaciones, las actividades y ejercicios propuestos. En él se consignarán los trabajos escritos, desarrollados individual o colectivamente en el aula o fuera de ella, que los alumnos deban realizar a petición del profesor. El uso de la correcta expresión escrita será objeto permanente de evaluación en toda clase de actividades realizadas por el alumno. Su actualización y corrección formal permiten evaluar el trabajo, el interés y el grado de seguimiento de las tareas del curso por parte de cada alumno y ayudará a valorar distintas actividades, así como la organización y limpieza del mismo.
  • Pruebas objetivas:Pueden ser orales o escritas y, a su vez, de varios tipos:
  • De información: con ellas se puede medir el aprendizaje de conceptos, la memorización de datos importantes, etc.
  • De elaboración: evalúan la capacidad del alumno para estructurar con coherencia la información, establecer interrelaciones entre factores diversos, argumentar lógicamente, etc. Trabajos individuales o colectivos sobre un tema cualquiera.