El alumnado de Educación Infantil, Primaria y Secundaria ha participado en la Semana Vocacional «La llamada», una experiencia educativa y pastoral relacionada con «Reinicia», el lema que acompaña a nuestro colegio durante este curso.



«Reinicia» nos invita a detenernos, revisar nuestro camino y volver a conectar con aquello que verdaderamente importa. No significa borrar lo vivido ni comenzar desde cero, sino aprender de nuestra historia, recuperar lo esencial y continuar avanzando con una mirada renovada.

La cabina telefónica, símbolo de la Semana Vocacional
La cabina telefónica roja ha sido el símbolo central de esta experiencia. Representa un lugar en el que podemos alejarnos por un momento del ruido exterior, hacer silencio y prestar atención a una voz.



El teléfono nos recuerda que en toda llamada hay alguien que llama, alguien que escucha y una respuesta que depende de nosotros. Abrir la puerta de la cabina simboliza entrar en nuestro interior para reconocer quiénes somos, qué cualidades poseemos y qué podemos aportar a los demás.



Su color rojo hace que la cabina no pase desapercibida. Nos invita a detenernos ante una llamada importante: la llamada a descubrir nuestra vocación y a vivir con sentido, entrega y responsabilidad.

Una experiencia adaptada a cada etapa educativa
A través de diferentes actividades, dinámicas, momentos de diálogo, música, creatividad, reflexión y oración, el alumnado ha trabajado el conocimiento personal y ha descubierto que cada persona posee capacidades y dones que puede poner al servicio de los demás.


En Educación Infantil, los niños y niñas han aprendido a reconocerse y valorarse como personas únicas. En Educación Primaria, han profundizado en sus cualidades, sus sentimientos y todo aquello que llevan dentro y pueden compartir. En Educación Secundaria, han reflexionado sobre su identidad, las personas que han dejado huella en su camino y el sentido que quieren dar a su vida.
Todas estas experiencias han conducido a una pregunta esencial: «¿Qué hago con lo que soy?».



Descubrir la vocación en lo cotidiano
La vocación no consiste únicamente en elegir una profesión o tomar una gran decisión. Es descubrir que nuestra vida puede convertirse en respuesta a una llamada que vamos reconociendo a través de las experiencias, las personas y las necesidades que encontramos en el camino.

La vida y el testimonio de Santa Bonifacia Rodríguez de Castro nos han mostrado que la llamada también se descubre en lo cotidiano: en el trabajo bien hecho, en el cuidado de las personas más sencillas, en el servicio, en la acogida y en la fidelidad a las pequeñas cosas.



El estilo de vida de Nazaret nos recuerda igualmente que cada tarea, cada encuentro y cada gesto de cuidado pueden convertirse en una forma de responder. No siempre hacen falta acciones extraordinarias: una vida entregada se construye también mediante decisiones sencillas realizadas con amor y compromiso.

Esta Semana Vocacional ha sido una oportunidad para escucharnos, conocernos mejor y reconocer a las personas que nos ayudan a crecer. También nos ha permitido seguir avanzando en nuestra misión de ofrecer una educación integral, que acompañe al alumnado en su aprendizaje académico y en su desarrollo personal, espiritual y vocacional.



La llamada sigue sonando. Reiniciar es volver a lo esencial para poder escucharla y descubrir cómo responder con todo lo que somos.









